Todos sabemos que Miami es un crisol cultural dada la cantidad de innumerables nacionalidades que puedes encontrar. Estas nacionalidades y su diversidad es lo que le da a esta ciudad su ambiente único, rico en patrimonios y culturas que tanto aman los lugareños como también los turistas. Desde las raíces cubanas en la Calle Ocho y Little Havana hasta la afluencia de sabores venezolanos y colombianos en El Doral. Miami se ha convertido en la principal meca de los alimentos étnicos y un refugio cultural en los Estados Unidos.


Si viajas a cualquier parte cerca del centro de Miami, verás una gran valla publicitaria que recuerda a muchos de nosotros el sentimiento que la mayoría de los amantes de la cocina y los habitantes de Miami sienten, tanto por los nativos como por los visitantes. En grandes letras, puedes ver las palabras “I LOVE MIAMI” en un panel y “I LOVE BUSTELO” en el otro directamente contiguo. Como hijo de inmigrantes cubanos, ambas declaraciones son ciertas ya que Café Bustelo siempre ha sido un elemento básico en nuestra casa, ya sea para el cafecito del mediodía o un “café con leche” preparado por mi abuela todas las mañanas antes de la escuela. Estaba tan arraigada en mi vida que el primer regalo que recuerdo haber recibido de una chica de la que estaba enamorada en primer grado era un libro para colorear de Café Bustelo ya que su madre trabajaba en la fábrica.


La marca Café Bustelo nació en 1928 en East Harlem de Nueva York a su fundador Don Gregorio Bustelo. Don Gregorio quería llevar su asado especializado y estilos de preparación a los Estados Unidos y fue el primero en atender a todas las comunidades latinas. Además de su financiación filantrópica de eventos comunitarios, abrió una tienda en 5th Ave llamada “Bustelo Coffee Roasters” y el resto es historia.
 A pesar de que sus raíces latinas, cubanas y sus lazos con Miami son fuertes, Bustelo está mucho más en su mesa y en su cafetería cubana de la esquina. Su rica tradición se extiende por muchas culturas y sirve como la base de una variedad de muchos de los cafés étnicos de especialidad de nuestras bebidas a base de frutas y verduras. Los mexicanos lo usan para hacer la bebida oficial de México, Café de Olla, donde se combina agua, canela y azúcar morena con Café Bustelo para lograr una bebida rica y sabrosa que tradicionalmente se sirve en una olla de barro, mientras que a los costarricenses o “Ticos”, como se les conoce, les gusta beber Bustelo Supreme negro sin azúcar o crema. Por otra parte los ecuatorianos adoran su café con leche, que es una humeante taza de leche con una pizca de café, a diferencia de los portorriqueños,  los cubanos les gusta mucho como lo expresan en un “pocillo”. Ya que todos somos amigos en el espíritu de todo esto, les voy a contar cómo hacer la “espumita”. Esto es cuando tomas las primeras gotas del café que se está preparando con el café molido y enérgicamente batirlo en azúcar hasta que consigas una consistencia almibarada. Luego viertes lentamente el café restante sobre esta mezcla y disfruta del cielo en una taza.


Independientemente de su origen o herencia, todos podemos estar de acuerdo en que el café es el alma de la mayoría de las comunidades, tanto de culturas latinas como no latinas, sin mencionar el conector vehicular que une  amigos y familiares. En su 90 ° aniversario, Café Bustelo continúa contribuyendo al juego como un rol integral en esta comunidad y abrazando la diversidad que nos hace decir con convicción, “ME ENCANTA MIAMI”.