Hola a todos, mi nombre es Rosi R. Rodríguez, editora de este conocido periódico Calle Ocho News, que ha sido parte de esta comunidad durante 19 años. Me convertí en editora cuando tristemente mi padrastro falleció en marzo del 2015 y tanto mi madre Marta R. Rosell como mi padrastro Luis Pardo han sido mis héroes y han servido para inspirarme a ser  quién soy y a dirigirme hacia dónde nos dirigimos.

Mi padrastro, como muchos otros, tuvo que huir de su país de origen, Cuba, debido a la persecución de los medios de comunicación tratando de comenzar una nueva vida aquí en Miami. A su llegada le ofrecieron un trabajo en el diario Sun Sentinel hace más de 20 años, aun sin dominar el idioma inglés. No obstante comenzó su propio periódico sin  saber cómo encender una computadora. Ese tipo de trabajo duro, esa determinación y la dedicación a la labor y al logro es lo que caracteriza nuestro periódico Calle Ocho News. Al mismo tiempo mi madre se afanó en otros trabajos y oficios mientras el periódico se estaba iniciando solo para lograr llegar a fin de mes. Cuando repentinamente me convertí en la responsable de dirigir la edición  por primera vez, supe que tenía una misión que cumplir, pero sin embargo decidí tomar las riendas. Hoy en día, este barrio y su gente son mi pasión…

Con esfuerzo me gradué en la Universidad Internacional de la Florida en abril del 2001 con una doble licenciatura en Administración y Negocios Internacionales. Como muchos de nuestros jóvenes hoy en día, no tenía ni idea de lo que quería hacer con mi vida. Trabajé como  procesadora de préstamos y luego como agente hipotecario. En realidad me agradó la industria de los bienes raíces, no obstante no me convencía el hecho de que mis tareas diarias no tuvieran un significado real para mí. En el último año, tuve el placer de conocer nuestra localidad más profundamente y debo decir que estoy extremadamente orgullosa de su gente. Si bien he tenido el placer de conocer a muchos de ellos en persona, todavía hay un grupo numeroso que estoy por conocer. Todos estos individuos han tenido diversos grados de participación en el vecindario, pero si eres como yo, sabes que el tamaño de la tarea no importa, lo que más importa es la intención con la que se hacen las cosas.

He tenido el honor de conocer a personas como Pati Vargas de Pati Vargas Entertainment, que ha sido la protagonista principal detrás de los bastidores de Viernes Culturales, el evento mensual que se ha convertido en un icónico de todos los viernes durante los últimos 19 años, y el cual se celebra el último viernes de cada mes durante los últimos 8 años. También he tenido el placer de conocer al  Dr. Paul S. George con un PHD en  historia y quien dedica su vida a dar doce recorridos de lecturas de historia diferentemente enfocados en la Pequeña Habana. También conocí a Corinna Moebius,  muy querida por todos y actualmente también en obtención de su PHD y escribiendo su tesis de grado sobre La Pequeña Habana. Estas son solo algunas de las maravillosas personas que he tenido la suerte de conocer y admirar enormemente. Estas personalidades me han llevado con sus historias a sentirme feliz, a experimentar la tristeza, a conocer la risa y también a escuchar historias amargas que han traído lágrimas a mis ojos. Como la de Guillermina Hernández, propietaria de Los Pinareños  o del hombre que vive en la calle porque no ha podido encontrar un lugar para rentar donde le permitan estar con su perro. Estas son las personas que realmente conforman el vecindario.  Este barrio y la Calle Ocho tienen un significado muy especial para muchas personas y quiero contarles sus historias.

Los comisionados que parecen prestar especial atención a La Pequeña Habana como el Sr. Joe Carollo, quien inauguró la nueva bandera representativa de la Pequeña Habana, hicieron posible la instauración de un árbol de Navidad de 30 pies en el Parque Dominó y nombraron a Pitbull como alcalde honorario de esa localidad quien se propuso como único objetivo hacer cosas positivas que se realizan con la mejor de las intenciones. Otras de las personas que espero conocer son Manolo Reyes y Eileen Higgins.

Si bien no he tenido el placer de conocer a Bill Fuller y Martin Pinilla de “The Barlington Group”, que es el propietario de la tierra donde se puede encontrar el famoso Ball and Chain, Velvet Crème, Azucar, Union Beer, The Tower Hotel, Ella’s Oyster y muchos más, sin embargo siento que los conozco por todo lo que he reunido sobre ellos y solo puedo decir que sus padres deben estar muy orgullosos al igual que el resto de la comunidad por lo que han logrado en nuestra querida Pequeña Habana.

Finalmente, los Bush Brothers de Mad Room Hospitality” que dirigen las operaciones de Ball and Chain, Taquerias Mexicana y el nuevo Los Altos, me sentí honrada de asistir al lanzamiento. Han creado lo que solo puede describirse como un club nocturno seductoramente secreto en el segundo piso del restaurante Taquerias. Estos hombres son legendarios y están haciendo historia en la Calle Ocho en el diario vivir. Sus historias merecen ser contadas y leídas. Sé que hay muchas personas que aún no conozco, pero una cosa es segura.

Todos en la Pequeña Habana saben que avanzamos. Quiero que todos me conozcan. No solo los motores y los agitadores, sino toda la comunidad. Quiero que vean y conozcan la cara de Calle Ocho News. Quiero extender el recurso de mi familia a la comunidad para que puedan hacerla suya. Mantengámonos en contacto. Deseo saber de ustedes. Quiero que me informen sobre los deseos, necesidades, sentimientos y sufrimientos de su comunidad. He creado la dirección de correo electrónico [email protected] para que puedan tener una línea abierta de comunicación conmigo.

Ahora a mi mensaje… Sí, de AMOR… Este mensaje es para todos…  sea quien sea, un desarrollador, un funcionario del gobierno o un empresario en la Calle Ocho, el mensaje sigue siendo el mismo. Me gustaría decirle a todas estas personas que recuerden que lo que TODOS necesitamos es AMOR. Si estás luchando por el bien de la comunidad, recuerda que, ante todo, somos humanos y todos cometemos errores. Nadie es perfecto. Nadie merece vivir a la sombra de los errores del pasado y estoy segura de que a nadie le gusta que se le recuerden el pasado. Todos somos la hija, el hijo o el padre o la madre de alguien. Si bien es posible que no siempre estemos de acuerdo en las mismas cosas, es imperativo que respetemos las diferencias y las perspectivas de los demás como seres humanos que somos. Después de todo  no es nuestro trabajo juzgar. Durante esta temporada de AMOR, quiero recordar a los miembros de nuestra comunidad que no pierdan de vista este mensaje, independientemente de lo que pueda estar sucediendo. Estamos viviendo un momento en el que parece que todas las fuerzas están colaborando y estoy feliz de participar en el cambio que todos buscamos para ser parte de lo que es aprovechar al máximo el área al atraer eventos y conquistar la atención adecuada.  Esto es solo el comienzo con respecto a conocer a estas personas claves y contar sus historias. La gente de La Pequeña Habana está formada por los residentes, los dueños de negocios, los visitantes, los turistas y no queremos dejar a nadie fuera. En enero empezaremos con el recuento de las historias  contando la experiencia de Guillermina Hernández de Los Pinareños y haremos un seguimiento con un nuevo personaje real para que usted le conozca cada mes y permita que toda la comunidad del sur de la Florida se reúna y sepa de las personas que forman La Pequeña Habana y lo que es la Calle Ocho de Hoy en día.

Rosi R. Rodriguez

Editora en Jefe.

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