La Pequeña Habana Necesita Una Junta Consultiva de Turismo

Turismo

Cuando comencé a dar recorridos a pie de la Pequeña Habana en el 2006, el “distrito de arte” de la Calle Ocho no era un destino conocido por los turistas e la industria de el turismo que hoy día es.  Solo había dos tiendas de recuerdos, y nadie se dedicaba a dar recorridos con regularidad excepto al Dr. Paul George, quien brindaba recorridos gratuitos (los cuales aún ofrece) una vez al mes durante los Viernes Culturales, el festival de arte que yo dirigía en el 2006.

A las afueras de su ventanita, El Exquisito tenía un bebedero de agua popular entre los jugadores del Parque de Domino que quedaba cerca; El Pub tenía un recipiente de agua fría en el mostrador de su ventanita. Cruzando la calle del pub, los hombres jugaban domino en mesitas portátiles.

Ya no hay ni bebedero, ni recipiente de agua, ni mesitas portátiles. Han sido reemplazado por botellas de agua plásticas (que solo las dan adentro), interiores bien decorados, y aun otra estatua de un gallo.

Durante el dia, la Calle Ocho se ha convertido en un parque de diversión invadido por turistas.  ¿Porque es que ya no hay recipiente de agua en El Pub que estuvo por tanto tiempo? Como nuestra amiga y guía del área, Anneliese Morales, comparte "es probable que es por todos los autobuses que se estacionan delante de El Pub y que traen a cientos de personas quienes descienden a ver el área."

Ningún vecindario permanece igual. El cambio es algo que se espera.  Y los residentes locales están agradecidos por todas las áreas que benefician a los peatones en el distrito, por las variadas opciones en lo que hay para hacer en las noches, y por todos los restaurantes.  Pero mas y mas los residentes locales están empezando a opinar acerca de cuanto el distrito esta tomando en cuenta a las personas que viven en el área todo el año; que pagan impuestos que se invierten en todas las mejoras que se hacen en este corredor comercial.

Los buses de turistas han ocupado los espacios donde cualquier otra persona podía antes estacionarse. Las tiendas de recuerdos han inundado el área.  Nuestros residentes ancianos y padres que utilizan coches para sus niños han tenido el inconveniente particular de tener que lidiar con las aceras superpobladas.

Guías locales ahora tienen que competir con docenas de otros guías que llegan al área para hacer recorridos al mismo tiempo, creando complicaciones logísticas que se hacen pesadillas. Además, cualquier persona puede servir como guía turístico de la Pequeña Habana, ¡aunque se dedicaran a compartir cosas inventadas acerca del área! Las guaguas se estacionan obstaculizando otros vehículos, lo cual hace que conducir y caminar por la Calle Ocho sea una experiencia estresante (y peligrosa), incluso con los nuevos cruces peatonales.

¡Es hora de crear regulaciones de turismo!

Cuando este distrito se imaginó por primera vez en la década de 1970, era parte de los planes para un Barrio Latino o un "Latin Quarters": un proyecto de el Little Havana Development Authority (LHDA). Los fundadores de LHDA querían que el área se volviera tan popular como el Barrio Frances (French Quarter) en Nueva Orleans. Todos podemos estar de acuerdo en que se ha logrado ese objetivo.

Pero, como comento uno de los invitados de mis tours, ¡el Barrio Frances tiene regulaciones de turismo! Tienen regulaciones para los buses y para los guías turísticos. ¿Por qué no podemos nosotros tener lo mismo?

En New Orleans, hay partes del Barrio Frances que son “Zonas de No Buses”. Abordar o desbordar se limita a 15 minutos, y los buses no puedes estar parados o estacionados con el motor prendido por más de 10 minutos. Los buses deben tener permisos. Los guías tienen que ser certificados. Pueden ver estas regulaciones y otras más en su página cibernética: www.neworleans.com/groups.

Yo sugiero que la Pequeña Habana cree su propia Junta Consultiva de Turismo. Esta entidad pudiera enfocarse en el desarrollo de regulaciones que pudieran favorecer a los residentes, y también contiendo que sería de beneficio para los comerciantes locales y hasta para los turistas. ¿Cómo?

Considere esto.

En este momento, el abaratamiento del distrito esta desalentando a los turistas que serian mas propensos a invertir su dinero en los negocios locales y quedarse en área un dia o mas.  Queremos recibir a todos, pero en este momento las personas que visitan solo toman unas cuantas fotos, comprar un recuerdito de $5 en solo un local y se van después de 15 minutos lo cual hace muy poco para “contribuir a nuestra economía local”.

Además de eso, personas que operan tours que vienen de afuera de la ciudad ocupan sus propios guías (quien posiblemente tengan poco conocimiento de la Pequeña Habana), que puede ser que solo lleven a sus turistas a ciertos establecimientos donde los guías reciben comisiones. Cuando este es el caso, ¿Dónde está el beneficio para los residentes locales, incluyendo los guias locales y sin contar con los negocios y restaurantes que no ofrecen comisiones?

Cuando los comerciantes locales se ven obligados a ofrecer comisiones a los guias de los tours, entonces se ven forzados a aumentar sus precios para sufragar el pago de las comisiones, causando que sus negocios pasen a no ser de un costo prohibitivo para los residentes del área. Si solo algunos comerciantes se están beneficiando de la gran afluencia de autobuses turísticos, debemos de preguntar porque es que los residentes del área que pagan impuestos son quienes deben de sufrir las consecuencias de esta afluencia (ej., trafico, congestión, espacio de estacionamientos perdidos) sin recibir algún tipo de beneficio para nosotros mismos.

Nuestros impuestos están pagando los millones de dólares que han sido invertido en el distrito de la Pequeña Habana: millones que no han beneficiado a otras áreas más necesitadas en nuestra comunidad. Si el distrito de la Calle Ocho ya no le da la bienvenida a sus propios residentes, ¡cómo es que no estamos ganándole nada a la inversión que estamos haciendo! Nosotros nos merecemos saber cómo nuestros esfuerzos de hacer el distrito más acogedor para peatones y embellecerlo más están beneficiando a nuestros residentes si cada día más y más de los establecimientos están enfocando sus atenciones exclusivamente en los turistas.

Repito, pido regulaciones reflexivas desarrolladas por una nueva Junta de Turismo Consultiva de la Pequeña Habana. Sus pensamientos e ideas sobre este tema son muy apreciados.

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