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El riesgo de complicaciones durante un parto vaginal es más alto para las madres y los bebés si las madres se habían sometido antes a una cesárea, informa un estudio reciente.

Pero los investigadores enfatizaron que el riesgo general de una complicación para cualquier mujer dada en esta situación sigue siendo bajo.

Los nuevos hallazgos sobre el intento de parto vaginal tras una cesárea provienen de un análisis de los datos de casi 200,000 mujeres canadienses que habían tenido una cesárea anterior y que entonces dieron a luz entre 2003 y 2014.

Aunque la cantidad de mujeres con una cesárea anterior aumentó durante el periodo del estudio, la tasa de las que realizaron o intentaron un parto vaginal tras una cesárea anterior permaneció más o menos igual, reportó el equipo en la edición del 7 de mayo de la revista CMAJ (Canadian Medical Association Journal).

En general, «las tasas absolutas de resultados adversos maternos y neonatales son bajas», independientemente de si una mujer que ha tenido una cesárea anterior da a luz vaginalmente o vuelve a hacerse una cesárea, anotó la autora del estudio, la Dra. Carmen Young, de la Universidad de Alberta.

«Ambas son opciones razonables para las mujeres en general», afirmó en un comunicado de prensa de la revista.

Pero intentar tener un parto vaginal tras una cesárea previa «sigue asociándose con unas tasas relativamente más altas de resultados maternos y neonatales adversos», en comparación con hacerse otra cesárea, dijo Young.

Los investigadores también encontraron que los resultados de los bebés (pero no de las madres) empeoraron entre 2003 y 2015 en los casos en que el bebé nació vaginalmente tras una cesárea previa. Pero ese hallazgo fue inesperado, y el equipo de Young dijo que se necesitan más estudios para ayudar a explicarlo.

Según los investigadores, los hallazgos muestran la importancia de una selección adecuada de las pacientes para intentar un parto vaginal en las mujeres con antecedentes de cesárea. También debe haber una monitorización cuidadosa de la labor de parto y del parto en esos casos, para reducir los riesgos de esas mujeres y sus bebés.

Al final, la decisión respecto al modo del parto depende «del deseo de la mujer de un parto vaginal, su tolerancia al riesgo, y si está planificando una familia pequeña o grande», dijo Young.

El Dr. Mitchell Kramer, director de obstetricia y ginecología en el Hospital de Huntington en Huntington, Nueva York, no participó en el estudio, pero dijo que «revela algunas informaciones interesantes y significativas sobre este tema».

Kramer concurrió con los investigadores en que las probabilidades de una complicación para cualquier mujer en particular que dé a luz por vía vaginal tras una cesárea siguen siendo bajas.

Pero el aumento reciente en los riesgos para las mujeres con este tipo de antecedentes «es preocupante y sin duda presenta una justificación para un proceso más riguroso de selección de pacientes, y unos estrictos protocolos de gestión», añadió.

Más información

La Oficina para la Salud de las Mujeres de EE. UU. ofrece más información sobre el parto y el nacimiento.