Desde bienes raíces hasta filantropía, Ana VeigaMilton está demostrando que retribuir y ser líder cubana americana puede ser una tradición familiar
Ana VeigaMilton ha dedicado gran parte de su vida a realizar trabajos filantrópicos que van más allá de firmar cheques. Desde pequeña, como Girl Scout, siempre estuvo dispuesta a ser voluntaria, lo que le gustaba llamar "buenas obras". Le enseñó la importancia de retribuir. También experimentó personalmente el impacto de la generosidad al recibir una beca completa financiada por donantes al mérito para la Universidad de Miami, nombrada en honor a Isaac Bashevis Singer, un Nobel Laureate que dio conferencias en la universidad.
Como directora de la Fundación José Milton, Ana VeigaMilton se ha propuesto aprovechar su éxito empresarial para impactar a las comunidades mientras celebra las poderosas historias de los exiliados cubanos en Miami.

Inspirando a las futuras generaciones con el patrimonio
Al crecer en Miami, Ana siempre se sintió orgullosa de sus raíces cubanas, pero no se dio cuenta de cuán profundamente su identidad la moldeó hasta que se involucró con el proyecto FACE (Facts About Cuban Exiles).
“Crecí en Miami, así que no me consideraba hispana, sobre todo. Pero después de sumarme al proyecto, me di cuenta de cuánto han contribuido los cubanoamericanos a nivel local”.- Ana VeigaMilton
La iniciativa de historia oral FACE la reconectó con su herencia y la inspiró a asegurarse de que las generaciones más jóvenes comprendan los sacrificios y triunfos que construyeron la ciudad que los rodea.
Cree que estas historias de inmigrantes pueden inspirar gratitud, patriotismo y un afán de superación. Y está decidida a hacerlas accesibles para que los jóvenes las vean y compartan.
"Contrariamente a los estereotipos, quiero que el mundo sepa que los hispanos sí contribuyen a sus comunidades. Donamos discretamente a iglesias, amigos o vecinos", explicó Ana . Donar a desconocidos a través de grandes organizaciones es más bien una tradición estadounidense. Pero creo en ambas. Tengo raíces cubanas, pero también he adoptado y promovido la forma estadounidense de contribuir".- Ana VeigaMilton
Ana también cree que este proyecto podría destacar la importancia del español. Al compartir sus propias experiencias, comentó:
"De pequeña, nunca me gustó tomar clases de español. Siempre lo sentí como el idioma de casa, mientras que la vida profesional se desarrollaba en inglés, ¿verdad? Pero llegué a comprender que es uno de los idiomas más hablados del mundo . Quiero que los jóvenes acepten el poder de ser bilingües…".- Ana VeigaMilton
Liderando con el ejemplo
La propia historia de Ana es el ejemplo perfecto de coraje y generosidad. Fue la primera mujer en muchas salas de ingeniería, pero no se dio cuenta hasta que alguien se lo señaló. Sin embargo, en lugar de centrarse en las barreras, ella se centró en sobresalir.
En cuanto a contribuir a la comunidad, Ana se lo atribuye a su suegra, quien era muy activa en obras de caridad y el ejemplo que le dio a la familia. Su suegro, aunque menos involucrado al principio, decidió unos años antes de fallecer que quería contribuir a la comunidad que tanto los había tratado. Fue entonces cuando fundó la Fundación José Milton.
Más tarde, le pidió a Ana que dirigiera la Fundación, así que, como era de esperar, ella se ofreció, poniendo en práctica sus conocimientos jurídicos y su pasión por contribuir. Desde entonces, ha formado parte de las juntas directivas de la Fundación Jackson Health, la Fundación Zoo Miami, United Way, la Cruz Roja de Miami y muchas otras.
"Una vez que te involucras, conoces a más gente, te unes a más juntas, y tu red de contactos y tu impacto crecen de forma natural".- Ana VeigaMilton
Ana cree que involucrarse en la comunidad es la mejor manera de ganarse la confianza y comprender cómo funcionan las cosas. Anima a las mujeres, especialmente, a dejar de esperar a ser invitadas: "Si no te invitan a la fiesta, organiza la tuya".
Según ella, el voluntariado es la mejor manera de adquirir experiencia. Si no se puede costear una educación formal, siempre se puede hacer voluntariado, lo que sirve como medio de formación. La experiencia directa mejora las habilidades y enseña lecciones invaluables.
Pasando la antorcha
Su mayor legado es enseñar a sus hijos , sobrinas y sobrinos, y ahora a su nieto, a vivir con propósito. Han crecido haciendo voluntarios, apoyando becas y haciendo de la filantropía una parte de su vida diaria.
A Ana le apasiona especialmente la educación STEM y financia becas para estudiantes que estudian ciencias e ingeniería porque sabe de primera mano que las matemáticas son un lenguaje universal que abre puertas en todas partes.
Ha visto cómo el apoyo, tanto financiero como de mentoría, puede cambiar vidas. En una ocasión, ayudó a un estudiante haitiano-estadounidense que pasó de no tener apoyo familiar a obtener una maestría y comprar su propia casa. Pero espera crear una cultura orgánica de generosidad, impulsada por la comunidad, que se expanda más allá de su familia.
Mantente conectado
¿Necesitas más historias como esta de personas como Ana VeigaMilton? Suscríbete al boletín de Noticias de Calle Ocho para estar al tanto de todas las noticias del área de Miami-Dade.
Para empresas que buscan visibilidad, ofrecemos oportunidades publicitarias que pueden impulsar su presencia en el sur de Florida. Para más información, contacte con Pressnet Corp.



Add Comment