Dejar el coche e ir al trabajo en bicicleta o caminando quizá reduzca el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiaca, e incluso de morir por su causa.

Eso plantea un nuevo estudio británico que encuentra que el riesgo de enfermedad cardiaca o accidente cerebrovascular (ACV) de una persona se reduce en un 11 por ciento, y el riesgo de morir de una de esas enfermedades se reduce en un 30 por ciento, tan solo por hacer ejercicio de camino al trabajo.

“Caminar, andar en bicicleta e incluso usar el transporte público es más físicamente activo que usar el coche, así que cambiar a uno de esos medios de transporte puede ayudarle a ser más activo y sano”, aseguró el investigador, Oliver Mytton, profesor clínico de salud pública en la Universidad de Cambridge.

Pero Mytton advirtió que este estudio no prueba que un desplazamiento físicamente activo reduzca el riesgo de enfermedad cardiaca o ACV, solo que parece haber una asociación.

“Se trató de un estudio observacional, de forma que no podemos afirmar de forma definitiva que usar el coche provoque daños”, indicó.

Para calcular el efecto de ir al trabajo caminando o en bicicleta, Mytton y sus colaboradores recolectaron datos de casi 359,000 personas que participaron en el U.K. Biobank, que está diseñado para seguir la salud de los adultos en las áreas urbanas de Gran Bretaña.

Entre 2006 y 2010, se dio un seguimiento a los participantes durante un promedio de 7 años, y más o menos dos tercios de los que realizaban desplazamientos usaron exclusivamente el coche para ir al trabajo.

El equipo de Mytton también encontró que los que iban al trabajo caminando o en bicicleta, y que también caminaban o iban en bicicleta cuando no era para ir al trabajo, tenían un riesgo un 43 por ciento más bajo de desarrollar una enfermedad cardiaca que los que elegían un estilo de vida más sedentario.

Incluso entre los que no hacían desplazamientos regulares, unos medios más activos de desplazamiento se vincularon con un riesgo un 8 por ciento más bajo de fallecer, añadió Mytton.

Al analizar sus hallazgos, los investigadores tomaron en cuenta factores como las otras actividades físicas, el consumo de frutas y verduras, y el estatus socioeconómico de los participantes.

“El estudio ofrece más evidencias de que cambiar el uso del coche por formas más activas de desplazarse es beneficioso para la salud”, enfatizó Mytton.

Aunque los beneficios de salud de la actividad física son ampliamente reconocidos, muchos adultos siguen sin hacer suficiente ejercicio, lamentó April Mohanty, profesora visitante en la División de Epidemiología de la Universidad de Utah.

“Suponiendo que el ambiente respalde unas rutinas de desplazamiento más activas (por ejemplo con unos senderos para bicicletas y para caminar accesibles y seguros), incorporar la actividad física en los desplazamientos, incluso solo durante parte del trayecto, podría ser una estrategia conveniente para mejorar la salud”, aseguró Mohanty, autora de un editorial publicado junto con el estudio.

Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 21 de mayo de la revista Heart.

Más información

Para más información sobre los beneficios que ofrece el ejercicio, visite la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).

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