En un raro caso de desafío colectivo, muchos médicos cubanos que trabajan en el exterior están demandando romper filas con su gobierno, exigiendo ser liberados de lo que han llamado una forma de trabajo esclavo.

Alrededor de 18,000 profesionales médicos forman parte del programa llamado MaisMedicos en Brasil. El programa está presente en más de 4.000 municipios y brinda asistencia médica a aproximadamente 64 millones de brasileños. El programa apunta a ayudar al sistema brasileño de atención de la salud mediante el suministro de médicos cubanos a las áreas más remotas y empobrecidas de Brasil. Los médicos cubanos importados por Brasil están trabajando en el programa bajo contratos con las autoridades cubanas. Brasil paga millones de dólares al gobierno de Cuba todos los meses a cambio de sus servicios médicos, convirtiendo a los médicos en una de las exportaciones más valiosas de Cuba. Sin embargo, los médicos obtienen una porción muy pequeña de este dinero, y un número creciente de ellos en Brasil comenzó a rebelarse. Desde el año pasado, alrededor de 150 médicos cubanos han presentado demandas en los tribunales brasileños para impugnar el acuerdo del programa. Exigen ser tratados como contratistas independientes y ganar salarios completos. Los médicos exigen que después de que termine el ciclo de tres años, se les permita regresar y ser reemplazados por otros profesionales. A partir de ahora, Brasil paga directamente a La Habana por los médicos que suministra, lo que deja al gobierno cubano responsable de proporcionarles un sueldo. Muchos de estos médicos son obligados a viajar sin familia y tienen pocas garantías de que su salario sea suficiente para sus necesidades diarias.
Brasil ha tenido un gran éxito en la prevención de los médicos que buscan permanecer en Brasil, y ha logrado anular cualquier medida cautelar obtenida por estos profesionales para permanecer en Brasil fuera de los términos del acuerdo que firmaron para el programa.
Cuba ha podido atraer médicos para que trabajen en el extranjero al mantener sus salarios en casa y ofrecer mucho más en el exterior. En el 2014, Cuba elevó el salario del gobierno para médicos desde  $ 25 a  $ 64 por mes. Sin embargo, Brasil le paga a Cuba casi cuatro veces esa cantidad por médico, y el gobierno se queda con el resto. Los galenos cubanos han revelado que comenzaron a sindicalizarse en un grupo de Whatsapp y finalmente encontraron un abogado que está dispuesto a ayudar. Los problemas legales son más importantes que nunca ahora, porque los médicos  han perdido un plan de respaldo muy común: mudarse a los Estados Unidos. El gobierno estadounidense había establecido un programa en el 2006 para dar la bienvenida a médicos cubanos, en un intento de incentivar la fuga de cerebros de la isla, pero el presidente Barack Obama finalizó el programa en enero del 2014 para mejorar las relaciones con Cuba. Este programa permitió a los médicos cubanos destacados en otras naciones adquirir visas de residencia permanente para los Estados Unidos. El final del programa fue un duro golpe para muchos de estos médicos, ya que era la forma de salir de las condiciones de trabajo indeseables. La revuelta de los médicos los deja vulnerables a la posibilidad de repercusiones graves por parte del gobierno cubano, como la prohibición de visitar Cuba y de ver a sus familias durante años.